Curso Vias Ferratas As Cimas 2026

Curso de Vías Ferratas del Club As CIMAS

Aprendizaje, seguridad y montaña en Santa Elena y Valdoria

El pasado fin de semana tuvo lugar el 2º Curso de Iniciación en Vías Ferratas, una actividad formativa que volvió a reunir a un grupo de compañeros con un objetivo común: seguir creciendo en autonomía y seguridad en el medio vertical.

El miércoles previo, el grupo de 13 alumnos participó en una sesión teórica de tres horas en la sede del club. En ella se repasaron los fundamentos esenciales para la práctica segura de vías ferratas, así como el equipo y material necesario. También se dedicó tiempo a la toma de decisiones, la lectura del entorno y el respeto al medio natural.

La primera salida, el sábado, nos llevó a la ferrata de Santa Elena, K1, en el entorno de Biescas. La meteo quiso añadir un punto extra de exigencia a la jornada: el frío intenso y el fuerte viento nos acompañaron prácticamente durante toda la actividad. Estas condiciones hicieron más incómodo el aprendizaje, aunque en ningún momento comprometieron la seguridad del grupo ni mermaron la motivación de los participantes.

La jornada comenzó con la organización de los participantes en tres grupos de trabajo, cada uno tutelado por un monitor. En el primer grupo, la atención se centró especialmente en los nudos básicos de escalada y rápel, repasando con detalle el nudo de ocho, ballestrinque, dinámico y sistemas de autobloqueo para descenso. Se insistió no solo en la ejecución mecánica, sino en comprender para qué sirve cada recurso, ya que esta es la mejor manera de interiorizar los conceptos.

Simultáneamente, en el segundo y tercer grupo se trabajó la progresión específica por la vía y la técnica de descenso en rápel, practicando los conceptos de montaje de reunión y maniobra y realizando el descenso convenientemente asegurados. El viento, presente en buena parte de estas maniobras, sirvió también como recordatorio práctico de la importancia de mantener la concentración y los procedimientos aprendidos.

Una vez completadas las prácticas de cada bloque, los grupos fueron rotando, de forma que todos los alumnos pasaron por cada estación y recibieron la formación completa. Esta estructura resultó especialmente útil para que todos pudieran experimentar las distintas maniobras desde diferentes perspectivas y ritmos de aprendizaje.

Finalizada la fase técnica, llegó uno de los momentos más esperados del día: la realización conjunta de la ferrata completa. Todo el grupo ya reagrupado recorrió el itinerario con una progresión fluida y segura, poniendo en práctica lo aprendido durante la mañana. Pese al ambiente frío y las rachas persistentes, la evolución de los participantes fue evidente en muy pocas horas, y en menos de una hora todos estábamos haciéndonos la foto de rigor.

El segundo día, debido a las alertas naranjas en buena parte del territorio aragonés, cambiamos el plan previsto y nos desplazamos al barranco de Valdoria, un entorno ideal y más resguardado del viento, para continuar profundizando en las maniobras verticales. Aunque todavía tuvimos algunas rachas, el tiempo se mostró en general bastante más amable que el sábado y el sol incluso hizo acto de presencia.

La actividad comenzó con la realización por parte de todo el grupo de la ferrata K1 existente en la zona, una propuesta asequible pero muy adecuada para seguir reforzando automatismos de progresión, seguridad y confianza. El grupo fue dirigido por uno de los monitores, mientras los otros dos montaban dos líneas de rápel en la pequeña represa del pantano, para la segunda parte de la actividad.

Tras completar la ferrata, los alumnos pasaron a la zona de rápel, practicando de forma individual y repetida el descenso tanto en simple como en doble cuerda. Uno por uno, los participantes fueron descendiendo varias veces. La repetición fue clave para asentar movimientos y, al final, los más animados probaron también el rápel de fortuna, bajando en dinámico.

El ambiente entre alumnos y monitores fue excelente durante todo el fin de semana, con compañerismo, ganas de aprender y ese sano espíritu deportivo que convierte a la montaña en una escuela de valores. Como broche final, entre todos los participantes se realizó la entrega de diplomas y el sorteo de un mosquetón de seguridad.

Desde el club queremos agradecer la implicación de los alumnos y el magnífico ambiente vivido durante todo el curso.