Festival Zalagarda

SARGANTANAS INDOR, Caspe

 

El pasado sábado, una nutrida expedición del Club de Montaña As Cimas pusimos rumbo desde Zaragoza hacia el III Sargantanas Indoor de Caspe. Tras el café de rigor, entramos al pabellón municipal listos para una ¡auténtica cita olímpica! Tocamos prácticamente todas las modalidades habidas y por haber: desde la tensión del búlder y la explosividad de la velocidad, hasta el fanatismo de la deportiva en roca y, por supuesto, la disciplina reina indiscutible del fin de semana... ¡el escalabirras!

 

La mañana arrancó con la energía desbordante de los más pequeños. En la prueba de velocidad hasta 7 años, nuestro Acher voló sobre las presas para colgarse un merecidísimo oro. Poco después, la racha continuaba con otra de nuestras jóvenes promesas, Vera, dominando el podio en la categoría de 7 a 11 años con otra medalla de oro. ¡Vaya cantera viene empujando!

 

Mientras tanto, los bloques del sector "El Nido" echaban humo gracias a la hospitalidad del Club Montaña Zalagarda, y Sonia (de Escalada Asana) nos regalaba un taller de yoga para escalada, clave para aprender a respirar en mitad del caos.

 

Por la tarde llegó el turno de los adultos con las rondas de velocidad y el mítico escalabirras. Nuestros escaladores demostraron potencia en el muro de velocidad y dejaron el pabellón bien alto en el exigente arte del escalabirras. A destacar el equilibrio de cirquera y la templanza de acero de María que fue apilando cajas hasta llegar al techo.

 

La hospitalidad que encontramos en Caspe no llegó solo por parte del club anfitrión.  Para bajar las pulsaciones, nuestra querida socia caspolina, Sara, nos abrió las puertas de su casa: Comida a la sombra, un chapuzón salvavidas en la piscina y acampada libre bajo las estrellas en su jardín para cerrar un sábado redondo.

 

El domingo completamos el "pentatlón" particular cambiando la resina por la modalidad de deportiva en la roca viva de "La Catedral de l'Aigua" en El Pinell de Brai, gracias a las recomendaciones de nuestros contactos de la zona. Fue un acierto total: disfrutamos de una escalada pretona, protegidos por una buena sombra y acompañados por una brisa de lo más agradable que hacía que cada pegue fuera un disfrute.

Para rematar el fin de semana, nos despedimos con un baño y unos saltos en las pozas del río Algars antes de enfilar la carretera de vuelta. Allí, llegó la anécdota del fin de semana. Jesús, aplicando de una forma muy personal lo aprendido en el búlder del día anterior y su propio "saber hacer", se marcó un paso para el recuerdo, haciendo ventosa con su abdomen contra la roca. ¡Eso sí que es un movimiento de medalla de oro!

 

 

En resumen, una experiencia fantástica de convivencia, deporte y amistad. Dos días que han cundido como si fuera una semana. Volvemos con los dedos destrozados, los brazos como robles y una sonrisa de oreja a oreja.

 

¡Gracias a Zalagarda, a la hospitalidad infinita de Sara y a todo el equipo!

 

¡Nos vemos en la próxima vertical!  Enhorabuena a los campeones.