Tuca D’Escorbets
Tuca Escorbets
Ante previsión de cambio de tiempo de AEMET y FAM con temporales, lluvias, fríos, acumulaciones de nieve que nada tenían que ver con lo que nosotros mirábamos en modelos, pero seguro que hizo a muchos anular planes, decidimos hacer caso omiso y continuar con nuestro plan, no sin antes prever ropa de abrigo, capa de lluvia y ropa de recambio.
Y menos mal que continuamos con nuestros planes, ya que disfrutamos de un domingo espectacular, soleado y despejado, con unas vistas espectaculares, con todo lo alto espolvoreado de nieve, y unos bosques otoñales comenzando a coger su máximo esplendor.
Para abrir boca el sábado, una subida al refugio de Angel Orus desde el pueblo de Eriste, poco habitual al estar acostumbrados a coger el autobús o el coche hasta la cascada de Espigantosa. Nuestra idea inicial era caminar desde el parking de Estós, pero es cierto que el sábado daban peor tiempo y decidimos acortar la ruta en previsión de llegar mojados el menor tiempo posible. Y menos mal porque acertamos plenamente, pues a los pocos minutos de hacer el check-in, una fina lluvia comenzó a caer durante el resto de tarde y parte de la noche.
Pasamos la tarde del sábado con unas cervezas sobre la mesa, en un comedor donde la ausencia de calefacción nos hizo ir abrigados como si camináramos por la montaña, mientras esperábamos la cena. Por la mañana, en el desayuno, además del buffet dimos cuenta del panettone de Ricardo para subir cargados de energía.
Ya con las primeras luces y algo fresco, comenzamos a caminar hacia el collado de la Plana, con un día totalmente despejado, haciendo olvidar los nubarrones del día anterior. Sí, hacía frio, de hecho, de las primeras noches frías, pero un día espectacular, que no hacía falta alarmar a los montañeros para cambiar sus planes con avisos y noticias de última hora.
Mientras los pocos que salen del refugio se irán seguramente a conquistar el Posets, nosotros llegamos en solitario al collado de la Plana, donde disfrutamos de las vistas del azúcar glas de las cumbres más altas. Tenemos a tiro la cumbre de la Tuca Escorbets, tan sólo a 150 m de nuestras cabezas, pero entre alguna racha de viento, miedo por el tinte espolvoreado y falta de ganas de alguno, por el sentir general de la mayoría decidimos dejarlo para otra ocasión.
Seguimos nuestro descenso por el GR sin dejar de pasar ibón tras ibón: Perramó, Escarpinosa, Batisielles… que, entre el grande, el mediano, el chico y todas las manchas de agua que hay, no hacen más que deleitarnos la vista. A continuación, mayor deleite si cabe, al entrar en un bosque otoñal con magnífico contraste de colores. Por fin, llegamos al parking de Estós y concluimos nuestra jornada, donde en dos coches bajamos todos hasta el parking de Eriste, recuperando el tercero y dando por finalizada una estupenda jornada.
