Gruta Helada de Lecherines

Gruta helada de los Lecherines (Canfranc – 2.060 mts)

Prevenir, asumir, gestionar el riesgo – Protocolo 3x3

El 3x3 es un protocolo de prevención de riesgos en montaña que se aprende en cualquier cursillo de la FAM y que debe aplicar todo responsable al planificar una actividad. Se resume en 3 factores que hay que computar en una ecuación que hay que repetir 3 veces, a saber:

- estado de la meteo
- estado del terreno
- estado del grupo humano

Y todo esto en 3 momentos diferentes de la excursión:

- la semana previa
- la víspera o la misma mañana
- sobre el terreno

En función de lo que arroje la ecuación se toman decisiones. Ni que decir tiene que ésto no es ciencia exacta y que por lo general uno se encuentra en la maldita tesitura de tener que tomar decisiones sin que haya nadie las tome por él. Me explicaré: qué bonito y fácil es cuando alguien te dice: ¡"Ésto es lo que tienes que hacer!" O cuando la evidencia es tan contundente que la decisión se toma por sí sola: "100% de lluvia, 400 litros por metro cuadrado en una hora, con granizo y tormenta, 20 grados bajo cero, viento de 90 metros por segundo con rachas de 160, riesgo de aludes 5, protección civil aconseja pasar el finde en los refugios antiaéreos pues ni en casa se garantiza la seguridad..." ¡Así sí! ¡Así da gusto tomar decisiones!
La actividad del domingo queda en consecuencia suspendida. Y ya.

Pues no. Sería muy fácil. Al final muchas veces depende del estado de ánimo del que toma la decisión. Y luego está el escenario y el público afectado... Todo influye. Medite el/la lector/a sobre ello.
En fin, que anduvimos toda la semana mareando la perdiz y a los inscritos.

Póngase el/la lector/a en situación:

Meteo la semana previa: que si el sábado pinta mejor, pues ahora es el domingo, que no, que han vuelto a cambiar los modelos, que mejor la gruta este día y el taller de ARVA este otro...

Terreno la semana previa: riesgo de aludes notable por acumulación, a 1800 mts en cualquier orientación, nivel 3, y que no baja tú, y anuncian nuevas nevadas la víspera.

Grupo humano: excepcional, debo decirlo. "Bueno ya diréis, por alquilar ARVA o no.”

La víspera, tras el taller de ARVA (crónica en diferente entrada), el mismo debate, los factores de la ecuación parecidos, meteo despejando a lo largo del día pero vientos fuertes, terreno empeorando por nevada de 30 cms esa misma noche, riesgo de aludes nivel 3, grupo humano preparándose para salir. De abortar tenía que ser entonces, no al día siguiente. Créase el/la amable lector/a que lo estuvimos valorando seriamente. Al final se decidió... posponer la decisión (como tantas otras veces en tantos ámbitos de la vida). Es decir, decidiremos sobre el terreno, en el estadio 3 del 3x3, en función de la meteo, el terreno y el grupo humano. La actividad seguirá adelante mientras transitemos por zona segura, no entremos en hipotermia y el grupo esté con buen ánimo.

El nivel de decisión sobre el terreno lo deja todo a la percepción subjetiva del riesgo. Y hay que decidir rápido...digamos...con decisión.

Y en fin, así fue que empezamos a andar desde Canfranc a las 8.15 con ligera nevada, llegamos al refugio de Gabardito donde hicimos parada para hacer el protocolo de ARVA y comer algo. Nos internamos en el bosque y aún tuve tiempo de perder el sendero en la nieve sin huella. No he aprendido a usar tracks por pura pereza. Creía conocer el camino de mi cocina al cuarto de estar, pues ya ven, acabé en el cuarto de baño. Tengo que aprender a usar esos chismes un día de estos. El vagar a bosque través puede tener sin embargo sus compensaciones: nos cruzamos con una familia de jabalíes con sus jabatitos, dos ciervos adultos que no vio nadie más que yo...
Y salimos del bosque, cruzamos la mallata de Lecherines y llegamos a la base de la pala y canal que lleva a la gruta.

3x3. Decisión sobre el terreno…

La meteo: regular. Una ventisca con rachas de esas que te tiran y te dejan media cara hemipléjica y como mil agujillas clavadas en la nariz, pero había dejado de nevar y salía el sol.

Terreno: sin huella, más de medio metro de nieve recién caída y debajo se intuía la costra dura, que cedía a la presión de la bota: aún te hundías más.

El grupo: bien, compacto, buen ritmo, ni una queja y transmitía buen ánimo y ganas de intentarlo.

Cónclave de monitores. Las 12.15.
Una hora por lo menos hasta arriba (fueron dos). Si se decide continuar lo que hasta ese momento había sido prevención del riesgo se convierte en gestión del riesgo, y ese riesgo residual que queda tras poner todos los medios a disposición es el riesgo asumido, el riesgo que asumimos.

Valoración que hicimos y medidas adoptadas:

Meteo: la ventisca es fuerte y racheada, pero dentro de la canal se notará menos, además nos da de espalda, molestará más al bajar, no vamos a ninguna cumbre donde las ráfagas ya pueden ser peligrosas ni vamos a transitar por un ladera de nieve dura y expuesta donde una racha nos puede desequilibrar y hacernos caer.

Terreno: la carga de nieve es considerable pero no ha transformado la primera capa, es nieve polvo no solidaria que no va a desplazarse en bloque a pesar de asentarse en otra capa de costra dura y transformada por debajo. Por el conocimiento del terreno sabemos que esa capa se asienta sobre terreno de bloques de piedra, con peligro de lesión por hundimiento, pero que sujeta mejor el manto de nieve que una base de tasca pirenaica. Las cornisas a ambos lados de la canal no son gruesas y están heladas por el ventisqueo. No representan peligro. Más arriba hay nieve acumulada pero las verticales de deyección no parece que comprometan a la canal que vamos a remontar.

Grupo: sigue con ganas y nadie rebla.

Llevamos todo el material necesario para minimizar riesgos. Cada participante DVA en funcionamiento, pala y sonda. Arnés, elemento de seguridad que a mi juicio no debería faltar en ninguna salida de alta montaña y se está normalizando en las salidas desde el año pasado. Casco, crampones y piolet. Cada uno de los tres monitores una cuerda de 30.

Nos ponemos el casco pero resolvemos subir sin crampones ni piolet. Es una situación que se da a veces, ésta una de ellas: con nieve por encima del ombligo el piolet se hunde y no sirve para progresar. Más útiles los bastones. Los crampones acumulan zueco de bola, pesa a la hora de levantar la pierna, no muerden el suelo, al contrario: resbalan bajando y subiendo, al hincar el pie se hunden sin control y puedes clavártelos en el tobillo del pie contrario con riesgo de lesión. No obstante, retiramos los cubremochilas, que lo más fácil es que se vuelen en la ventisca y dejamos libre el acceso a los piolets, de forma que si cambiaban las condiciones de la nieve pudiera el compañero de atrás liberarlo para el de delante, y así sucesivamente (el último es un monitor, ya se apañará). De hecho lo pusimos en práctica en un tramo donde la capa era menos profunda y la nieve dura del fondo nos hacía resbalar. No había peligro pero sirvió de aprendizaje. (Hay una técnica que empleaba yo hace muchos años. Consistía en cruzar el piolet entre la nuca y la mochila, subir con bastones y sacarlo fácilmente como la espada de algún héroe del Señor de los Anillos cuando era preciso. Tenía sus detractores. Una caída mala y podías acabar tetrapléjico. En fin, nada es perfecto).
La progresión en la primera pala, la más inclinada, la hicimos con una técnica que aprendimos ese día: bulldozer. Consiste en hacer surco, no huella, surco en la nieve, empleando todo lo que tienes a tu alcance: bastones, manos, codos, dientes, cuernos, nariz, pies, piernas...una mezcla de topo y jabalí (véanse las fotos), y paciencia. Relevos cortos, cada 5 metros, más te agotan. Y así hasta la gruta. No me extenderé más, véanse más fotos 😊.
La bajada fue más cómoda a pesar de la ventisca en la cara y que YA NO HABÍA HUELLA. La ventisca la había borrado. De un surco de medio metro sólo quedaba una tenue banda de dos palmos de ancho de color más brillante que el resto de la nieve que indicaba que por allí habían pasado 15 personas no hacía ni media hora...

Bueno. Y ya a los coches, cerves, satisfacción por la actividad a pesar de la meteo, del esfuerzo, repaso al anecdotario etc.

Y eso es todo por hoy queridos lectores (homenaje a Jorge García Dihinx). He querido transmitiros lo que sentimos y vivimos los monitores en cada excursión, aunque sea una sencilla, sin dificultades, a 2000 mts, ideal para iniciación, un paseo de poco más de 1000 mts, y que compartáis con nosotros un poco lo que cuesta organizar cualquier actividad desde el punto de vista de la seguridad en un entorno donde personas más cualificadas y experimentadas han claudicado por avalanchas, hipotermia o desorientación.

Feliz montaña a tod@s😃😃😊