Alpinismo Robiñera – Espluca Ruego
(Robiñera) - Espluca Ruego
Contra todo pronóstico salió adelante la actividad de alpinismo del pasado finde.
Dado el estado de la nieve tras la subida de temperaturas de la última semana y la meteo, se optó acertadamente por realizar el plan B propuesto (que en realidad era el plan C). Comenzamos la ascensión al pico Espluca Ruego (2631 m) evitando el terreno complejo, según el mapa ATES, en la ruta elegida y durante la navegación.
Salimos desde el parking de Borda Bruned a 1670 m, pasadas las 6:30 de la madrugada, tras chequear nuestros DVA, con los frontales encendidos ascendimos por la pista hasta el llano Petramula. Allí pudimos comprobar que no había nada de rehielo y continuamos con el convencimiento de que el plan elegido era el más adecuado. Giramos a la derecha siguiendo la pista todavía unos metros más, diciendo adiós a la ruta que asciende hacia el Robiñera y La Munia desde Petramula.
Antes de cruzar el barranco, que desciende de la cabecera del pico Espluca Ruego, giramos a la izquierda y tras salvar las primeras rampas nos equipamos con crampones, piolet y casco.
A pesar de no haber rehielo nuestra huella no era muy profunda así que pudimos ir ganando altura sin excesivo esfuerzo, eso sí, alguna metida de pierna hasta la ingle tuvimos todos. A lo lejos el pico no ofrecía apenas atractivo, pero cuando alcanzamos la arista cimera nos sorprendió gratamente la belleza de este pico afilado de estrecha cima. Las vistas sobre el Robiñera y el macizo de Monte Perdido, a nuestras espaldas durante todo el camino, eran impresionantes. Coronamos la cima, tras los habituales abrazos, felicitaciones y foto de rigor, emprendimos el descenso sin entretenernos ya que se había levantado viento, el cielo amenazaba gris, además la cima angosta era bastante expuesta.
El descenso fue ligero, con alguna que otra cazada de pierna, alcanzamos de nuevo el llano de Petramula donde nos esperaba Rubén, nuestro presi, con el infatigable Han que corrió montaña arriba a recibirnos en cuanto se percató de nuestra presencia. Alcanzamos los coches pasadas las 14:00.
La meteo nos respetó y no nos mojamos, también tuvimos buena visibilidad durante toda la jornada, así que, inesperadamente, disfrutamos de un gran día de monte y de un precioso pico que a priori no hubiéramos elegido.
