Ferratas en Libros (Teruel) 13 de Julio
Nos vamos a ferratear al sur, a la provincia de Teruel, al pueblo de Libros.
Madrugamos para evitar el calor, además de que el viaje es algo largo y antes de las diez de la mañana ya estamos recorriendo la pista de la ferrata Peña del Cid, con una temperatura agradable para lo que nos podíamos esperar.
Nos estrenamos con una K4, muy bonita y variada, con tiradas verticales, horizontales, tramos donde no abundan los agarres y la ayuda de la roca es necesaria, dándole ese puntito extra que hace que no sólo sea subir unos escalones. Mogollón de retratos en un agujero fotogénico, una arista de vértigo y un descenso con atención. A lo que nos damos cuenta, nos hemos quitado “lo más gordo del día”. Sólo nos queda el regreso por la pista, pero el calor no apura.
De vuelta en el aparcamiento, comemos una barrita rápida y antes de que entre la pereza, nos vamos para la segunda ferrata del día, al lado de la iglesia del pueblo, sin aproximación y a la sombra. Peña Grajera comienza con una tirada vertical con ciertos desplomes y algunas diagonales muy entretenidas, antes de afrontar un corto puente tibetano que no te lo esperas.
El descenso es muy rápido y a las dos de la tarde, ya estamos comiendo en el bar de las piscinas, bajo unas buenas sombras compartiendo un picoteo de tortillas, jamón y hasta comida oriental, sin faltar el café ni el bizcocho. Recogemos y de vuelta para casa toca la esperada parada en Teruel para soplar, ya que están en fiestas y el control lleno de despojos humanos. Muchos de ellos llevarán desde que hemos pasado por la mañana, mientras nosotros hemos estado todo el rato ferrateando.
