Senderismo Alquezar-Ref. Quizans-Campoluengo 25/Enero/26

Por fin, y después de haber suspendido anteriormente la actividad por el mal tiempo que nos acompaña este inicio de año, se pudo poner en marcha una actividad qué de respetar la meteorología, sería una bonita combinación entre impresionantes paisajes, ganas de andar por la montaña y vuelta a actividad deportiva después de tanto sedentarismo navideño.

Había que quedar prontito, ya que la meteo nos concedía una tregua hasta las tres de la tarde. Por ello se comenzó con puntualidad a las 9:00 desde el parking de Alquezar, ya desde los primeros pasos se pudo observar la buena disposición de los participantes a la actividad, risas, charlar, fotos…

Conforme ascendíamos por la pistas y caminos que nos obsequiaba la variedad geológica de la zona (barrancos, puentes, balsas…), pudimos observar la presencia de la fauna autóctona, los buitres, que desde el aire y sus azoteas naturales nos observaban con inquietantes intenciones. Siguiendo el sendero que nos adentraba por el barranco de Payuala, pasamos por el puente del mismo nombre que nos llevaría hasta las inmediaciones de las balsas de Basacol, pequeño descanso con algún piscolabis y tragito de agua rapidito, y continuamos nuestro camino. A partir de aquí el camino sube por unas pronunciadas rampas que nos llevarán hasta el desvío al abrigo de Quizans, el cual visitaremos de bajada, ya que aún nos quedaba una buena pateada hasta la zona de los campos de nieve de Campoluengo. Por el camino pudimos observar la presencia de varios abrigos llamados chozos, construidos por pastores para guarecerse del mal tiempo. Continuando por el camino, siempre entre charlas y risas (el ritmo de pateo debía ser muy tranquilo) nos llegamos a la zona del collado de Chimiachas (debido a la presencia de hielo en el fondo del barranco, este precioso abrigo no se pudo realizar). Aquí ya se empezaba a vislumbrar lo que sería la subida hasta los pozos de nieve, y sobre todo la sorpresa que nos depararía la presencia de la nieve durante el resto del camino. Conforme subíamos por la pendiente que nos pareció mas empinada de lo que resultó ser, el entorno nos regaló con una fantástica panorámica de la entrada al bosque nevado (fotos a gogo…) paradita para selfiels y disfrutar del crujir de la nieve sobre nuestros pasos, ¡disfrutando como enanos en el bosque!, nos plantamos en unos quince minutos en el desvío a la senda de los pozos de nieve de Campoluengo. Aquí el espesor de la nieve comenzaba a ser importante, por lo que se pidió el consejo de los monitores de montañismo para saber si se podía continuar la ruta con seguridad (charlas, risas, visitas al closed…). Con el visto bueno de montañismo, y Jan (la mascota de Ruben y Natalia), nos adentramos por una senda nevada que nos conduciría al primer pozo de nieve. Nos atrevimos a visitar en el interior de esta singular estructura, bien conservada y con amplia capacidad para todo el grupo. El segundo pozo no pudo ser visitado, debido a una capa de nieve cada vez mas alta, ¡una pena! Para la siguiente…

Una vez completado el primer objetivo del día, volvimos sobre nuestros pasos, disfrutando en todo momento de la nieve, las vistas panorámicas, las fotos selfies, etc… Con ánimos renovados, el tiempo nos estaba respetando, nos dirigimos al abrigo de Quizans, en el cual pudimos observar el esbozo de alguna pintura rupestre (siempre bajo las atentas explicaciones de la sección de paleontología de Ascimas…) Aquí era de recibo realizar la foto de grupo para dejar constancia de que la ruta había sido realizada. Aún tuvimos otro golpe de suerte cuando de bajada a Alquezar, conseguimos comer en las mesas de balsa Basacol (que solecito más bueno…).  Pero lo bueno no dura siempre, el último tramo antes de llegar a Alquezar, nos calló la del pulpo (agua, algo de nieve, barro a gogo…) Afortunadamente, y como colofón a esta ventura, conseguimos aliviar nuestras penas al calor de unos cafés y cervezas dispensados en el restaurante Refugio de Alquezar. Despedidas, abrazos y muchos besos antes de iniciar el retorno a Zaragoza.